Incongruencia


El ser humano es el más incongruente de los seres vivos... ¿Tal vez el único?

Complicado, difícil de entender. Entrelazamos sentimientos, emociones y deseos, con pensamientos, estrategias, intereses... Hasta hacer un enredo extraordinario de situaciones q no concuerdan, que nadie entiende. ¡En particular nosotros mismos!

Ese queso Oaxaca de vidas cruzadas para hacer creer a no sé quien, algo que nos inventamos de no sé donde.... Ya me lo han dicho alguna vez: " si no puedes convencer, ¡confunde! "

¿No se han sentido a veces en un remolino de confusiones? Preguntándonos en medio de una nube gris... ¿Qué fregados hice ahora? ¿Cómo salgo de ésta? O ¿cómo descifro cual es el paso a seguir? Y normalmente cualquier paso es bueno... El que decidas, porque el rumbo se define andando, nunca quieto.

¿Cuántas veces sabes que quieres algo y haces lo contrario? Para que no se de cuenta el de enfrente, para despistar al enemigo, o simplemente por miedo.

Esos monstruos del miedo a los que se les da por instalarse sin ninguna lógica ni invitación, pero que se aferran con las garras, y ¡lo que es peor, nosotros a ellos!

¿Por qué no empezar por aclararnos? Si en realidad lográramos ser simplemente nosotros mismos, en un ambiente libre de hostilidades y enredos creados innecesariamente, tal vez, y solo tal vez... Nos haríamos la vida más sencilla, encontrando el esplendor de ser quien soy y de aceptarme sin reservas. Dejar a un lado la desesperada búsqueda de aceptación de alguien que ni me importa, ni me suma, ni me aporta.

Ser simple y sencillamente yo, ¡le guste a quien le guste! Ir con todo cuando dices ¡Voy! Detenerte y decir, ya no gracias cuando no quieres algo, dejar de juzgar al que no piensa como yo, y aceptar que la vida no es tan complicada como pretendemos hacerla.

Sentir lo que haces, decir lo que sientes, hacer lo que dices...